Desequilibrios estomacales: ¿cómo conseguir un ritmo de digestión sano?

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El sistema digestivo es mucho más importante de lo que se cree. Una mala digestión produce metabolitos que causan intoxicación en la sangre, gases que afectan el funcionamiento de intestinos y pulmones, alergias dañinas para la piel y los bronquios, ácidos que perjudican las funciones renales, grasa en mal estado que obstruye los procesos cardiovasculares, y otros trastornos de salud.

Por eso es de vital importancia prevenir y tratar los desequilibrios estomacales. La buena noticia es que no siempre hace falta ir a consulta. Se puede conseguir un buen ritmo digestivo siguiendo algunos consejos muy sencillos.

 

4 consejos para un buen ritmo digestivo

Mastica bien los alimentos

A tu estómago le cuesta más trabajo digerir trozos grandes que pequeños. Por eso, asegúrate de masticar y ensalivar bien los alimentos. Tómate el tiempo que sea necesario.

Evita el estrés y las distracciones cuando comas

El sistema nervioso controla todo el cuerpo, y el aparato digestivo no es una excepción. Una costumbre que se debe evitar es la de comer de prisa o estresado. De ser necesario, trata de comer en un lugar tranquilo y sin ruidos.

Tampoco es bueno comer con distracciones como ver TV, leer, jugar videojuegos, conversar o cualquier cosa que agregue tensión al proceso digestivo.

Adopta una postura correcta

Comer de pie o acostado afecta la forma en que se deglute y traga el alimento, trayendo como consecuencia una metabolización inadecuada. Por otro lado, si comes sentado pero no erguido, tu organismo asume que tienes prisa, lo que produce estrés estomacal.

Reposa tras las comidas

La digestión desvía grandes cantidades de sangre al estómago. Si realizas cualquier actividad física o mental después de comer, gran parte de esa sangre se destina a otras partes del cuerpo, como las piernas o el cerebro, ralentizando el proceso digestivo.

Si sigues estos sencillos consejos, de seguro tu cuerpo te lo agradecerá.

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